así una irrigación sanguínea más intensa y una fuerte sensación de ardor en la boca.
De esta manera, el cerebro que está “engañado” cree que la temperatura corporal va aumentando de forma peligrosa y pone en marcha los mecanismos necesarios para tratar de evitarlo, como ser el sudor y la dilatación de los vasos sanguíneos.
Pero a pesar de todo, hay una parte positiva, es que la capsaicina, favorece en el cerebro la producción de endorfinas, que son moléculas que promueven la sensación de bienestar.
fuente: ensegundos.do