Guarulhos en Sao Paulo.
Un botín valorado por la policía en unos cuarenta millones de dólares.
Los ladrones llegaron al lugar en dos vehículos, anunciaron a los presentes que eso era un atraco y se marcharon en un furgón blindado con el oro y dos rehenes, uno de ellos suprevisor de logística de la terminal, una de las más importantes de Iberoamérica.
A unos doce kilómetros de allí los liberaron y cambiaron de vehículos montando en una camioneta blanca y una ambulancia.
El trabajador de la terminal contó a las autoridades que el día anterior los delincuentes habían secuestrado a su familia que también fue puesta en libertad tras los hechos. Maniobra por la que habrían conseguido información privilegiada útil para sus fines.
Mientras se intenta averiguar la identidad de los atracadores , la policía peina la zona en un gran operativo.
fuente: es.euronews.com
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